Es difícil sentir ni un ápice de confianza en este país, con los políticos que tenemos. Es un clamor general.
He hablado con personas de diferentes edades, de variadas opciones políticas, de diversos estatus económicos y todos, por unanimidad, estamos descontentos con aquellos a los que votamos, gobiernen o no. Ni uno de los humanos con los que me he comunicado en estos días, está satisfecho con la labor de los líderes y sus partidos…
La izquierda y la derecha se han desdibujado totalmente. La mayoría de españoles quiere el equilibrio. La sensatez. La armonía. ¿El centro?. Pués, si. El famoso centro inexistente.
Ya no es patrimonio de la izquierda , el tema de la ayuda social. Se puede ser conservador, ” de derechas” y abogar por políticas sociales. ¿No es lo que todo el mundo quiere? ¿Qué los básicos – salud, vivienda y trabajo- sean para todos?. Tampoco es cierto que un individuo con una visión más progresista , más de izquierdas, esté sistemáticamente en contra del empresario. La empresa se puede percibir como generador de riqueza y puestos de trabajo y estar perfectamente encajada en una estrategia real de Responsabilidad Social Corporativa .
Las cosas han dejado de ser blancas o negras. Y, la verdad, es lo mejor que le podía pasar a nuestra sociedad por que los extremos nunca son buenos ( ya lo decían nuestros abuelos…). Para mí es tan extremo el PP de Esperanza Aguirre ( y Aznar por retaguardia) como los de ERC , con Carod , viajando por el mundo, en su reino del “star-system” a lo catalán. Me parece surrealista que , en estos tiempos que nos acechan y que pintan más negros a futuro, esta gente pierda el tiempo en cosas como luchas políticas en las Cajas, espionaje de película de Peter Sellers y aperturas de “embajadas” en ciudades como Londres, París , Berlín y Nueva York… Parecen cosas insignificantes en las que no vale la pena pararse pero ¿ si estas nos llegan , cuantas miles no sabemos? . Y , ¿Qué valor económico tienen? ( Buena pregunta , ya que lo pagamos nosotros). ¿Y cual es la traducción de esa pasta que se gastan en cosas reales para la ciudadanía?. Me explico : ¿Las horas de espionaje que se han malgastado , a cuanto tiempo equivalen en recursos no utilizados para algo como la seguridad ciudadana, la estrategia antiterrorista, etc..? o…¿Cuantas guarderías podíamos haber construido con el presupuesto de las embajadas?. ¿Una? ¿Dos? ¿30?…
Me ha dado por pensar, como configuraría un partido político ideal, en el que los políticos aportaran diferentes puntos de vista. Lo común, que es el bienestar y la calidad de vida del país, es por lo que deberían ponerse a trabajar de forma inmediata . Lo diferente, lo que nos aleja a las diferentes ideologías, serían puntos que tratar , pulir, negociar , c-o-n-s-e-n-s-u-a-r, una vez lo básico estuviera resuelto.
Este Partido Perfecto ( o esa es su ambición) sería , por poner un ejemplo :
Ruiz Gallardón : No es del PP y lo debe asumir cuanto antes. Solo , brilla .
Rosa Díez : Es la única política a la que he oído defender una postura centrada en la realidad que trataba, le era indiferente si esa era una postura “de derechas” o “de izquierdas” mientras fuera positiva para el país.
Rubalcaba : Sereno y realista.
Roca Junyent : Su apuesta individual se adelantó en el tiempo. Es ahora. Sabio
Portabella : le pasa lo mismo que a Ruiz Gallardón. Su partido, le daña. Lo oculta.
Pilar Rahola : Visión global.
Piqué : Gran cerebro.
La fusión, es el futuro.
Lo de ahora… Ni tiene futuro ni le sé poner nombre.
( “capitalismo vs comunismo” es un referente histórico y , ahora, en los tiempos que vivimos, absolutamente anacrónico)